Patrón:
De los dentistas y de aquellos que sufren de dolor de muelas.
Historia:
Santa Apolonia vivió en la época del Imperio Romano alrededor del año 249. Fue durante el tiempo del emperador Felipe, quien fue derrotado por Decio, convirtiéndose en uno de los más crueles perseguidores de los cristianos.
Apolonia era hija de un rico magistrado de Alejandría, y su historia fue contada por el entonces obispo de Alejandría, San Dionisio.
En la séptima investida del emperador Decio contra los cristianos, fue capturada. Como Decio siempre hacía, Apolonia fue obligada a renunciar a su fe cristiana por las fuerzas del imperio. Además, fue obligada a rendir culto a los dioses romanos y a obedecer al emperador. Santa Apolonia, sin embargo, firme en la fe y con una impresionante valentía, se negó a obedecer. Por eso, fue sometida a terribles torturas en la plaza pública.
En medio de las grandes torturas que sufrió sin negar su fe, a Santa Apolonia le arrancaron los dientes con piedras afiladas. A pesar de soportar el dolor lacerante de tener los dientes rotos, no renunció a su fe. Al ver su firmeza en la fe, los verdugos le rompieron la cara con golpes. Luego fue condenada a morir quemada.
Santa Apolonia aún reunía fuerzas para mostrar a todos su inquebrantable fe. Así, aunque atada, se arrojó al fuego donde moriría, diciendo que prefería la muerte a renunciar a su fe en Cristo. Dios, sin embargo, protegió a Santa Apolonia y escapó ilesa del fuego. Muchos de los presentes se convirtieron al presenciar este hecho. Entonces los verdugos le dieron varios golpes de espada y le decapitaron.
Después de su muerte, sus dientes fueron recogidos y llevados a varios monasterios. Existe un diente y un trozo de su mandíbula en el Monasterio de Santa Apolonia en Florencia, Italia.
Oración:
Oh buen Dios. Rogamos que la intercesión de la gloriosa mártir de Alejandría, Santa Apolonia, nos libre de todas las enfermedades del rostro y de la boca.
Acordaos especialmente de las criaturas inocentes e indefensas. Alejad, si es posible, la amargura del dolor de muelas. Iluminad, fortaleced y proteged a los cirujanos-dentistas, para que siempre se dediquen al prójimo con el amor que emana de vosotros, y se nos dé disfrutar de vuestro reino.
Santa Apolonia, interceded a Dios por nosotros.
Amén
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