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Santita Dimpna

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Patrona:

De los psiquiatras, psicólogos y enfermos mentales.

Historia:

Santa Dimpna (o Dinfna, o Dymphna) nació en el siglo VII, en Clogher, Irlanda, cuando el país había sido evangelizado, pero su padre, rey de Oriel, aún era pagano, pero su madre, de familia noble, era cristiana y notable por su belleza y piedad.

Como su madre, Dimpna era un ejemplo de belleza y virtud, y desde muy pequeña fue entregada al cuidado de una piadosa cristiana, que la preparó para el Bautismo.

Muy temprano Dimpna, como muchas otras nobles irlandesas, consagró su virginidad a Jesucristo y a su Santa Madre por el voto de castidad. Pero una gran prueba vino a perturbar la vida de la adolescente con la muerte de su querida madre. Ofreció a Dios su gran dolor. Su padre también quedó inconsolable por la pérdida de su esposa y durante mucho tiempo permaneció postrado por el duelo. Sus consejeros le persuadieron a buscar un segundo matrimonio. Sin encontrar a nadie tan bella y moral como su primera esposa, los consejeros indujeron al rey a casarse con su propia hija, Dimpna. Haciendo caso a su sugerencia, concibió el pecaminoso deseo y con palabras persuasivas manifestó sus propósitos a ella.

Dimpna, horrorizada por los planes de su padre, le pidió tiempo para pensar en la propuesta. Inmediatamente buscó al Padre Gereberno, quien la aconsejó huir. Entonces con toda prisa partió hacia el continente junto con el Padre Gereberno y un par de sirvientes de su confianza hasta llegar a la costa cerca de Amberes y luego a una pequeña aldea cerca de un oratorio a San Martín. Fueron recibidos con simpatía por los lugareños y se establecieron allí.

El rey se enfureció con la huida de Dimpna, y envió a sus sirvientes en persecución de los fugitivos. Después de búsquedas exhaustivas, lograron descubrir que habían viajado a Bélgica y finalmente se localizó el lugar de refugio. Al principio el padre de Dimpna intentó persuadirla a regresar con él. El Padre Gereberno, sin embargo, reprobó con firmeza sus intenciones pecaminosas, lo que llevó al rey a mandarlo matar. Sus subordinados inmediatamente lo decapitaron.

Con valentía, Dimpna enfrentó todos los malos tratos, pero ante su resistencia, enfurecido su padre desenfundó su daga y la golpeó en el cuello, haciendo que la virgen cayera a los pies de su insano y delirante padre el 15 de mayo, entre los años 620 y 640.

La fama de Santa Dimpna comenzó gracias al milagro ocurrido cuando un enfermo mental fue tocado por sus reliquias. Se convirtió entonces en protectora de las víctimas de enfermedades nerviosas y mentales, y los milagros y las curaciones aumentaron continuamente. Más y más personas eran llevadas a su tumba por parientes y amigos, muchos llegaban en peregrinación desde lugares distantes. Se rezaban novenas y los enfermos eran tocados con la reliquia de la Santa.

Oración:

Señor, nuestro Dios, Tú, graciosamente, escogiste a Santa Dimpna como patrona de las personas con trastornos mentales y nerviosos. Ella es, por lo tanto, una inspiración y un símbolo de la caridad para los miles que piden su intercesión. Por favor, concede, Señor, a través de las oraciones de esta mártir pura joven, alivio y consuelo a todos los que padecen tal sufrimiento, y especialmente a aquellos por quienes oramos. Te pedimos, Señor, que escuches las oraciones de Santa Dimpna en nuestro nombre. Concede a todos aquellos por quienes oramos paciencia en sus sufrimientos y resignación a tu voluntad divina. Por favor, llénalos de esperanza, y concédeles el alivio y la curación que tanto deseamos. Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor, que sufrió en agonía en el jardín del Getsemaní.

Amén

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