Patrono:
De los marineros y de las parejas que quieren embarazarse.
Historia:
Francisco de Paula nació en una ciudad llamada Paula, en Italia. Sus padres tenían mucha devoción a San Francisco de Asís, por eso, siempre pedían a su santo la gracia de tener un hijo. La pareja fue atendida en sus oraciones, y el 27 de marzo de 1416 nació su hijo y recibió el nombre de Francisco, en homenaje al santo de Asís.
A los 12 años, el pequeño Francisco fue llevado al Convento de San Marcos, donde permaneció allí durante 1 año. Después Francisco y sus padres hicieron un hermoso viaje visitando lugares santos de Italia, donde el joven quedó tocado por la gracia.
Al visitar el Monasterio fundado por San Benito, el joven conoció la historia del patriarca San Benito y se sintió llamado a la vida de ermitaño. Así, pidió a sus padres que lo dejaran vivir aislado, en una vida de rigurosidad, oración y penitencia. Sufriendo por un lado y alegrándose por otro, los padres de Francisco de Paula lo permitieron.
Así Francisco de Paula pasó a vivir aislado en una cueva en el desierto. Hacía grandes sacrificios, oraciones y ayunos, a los que él llamaba cuaresmas. En uno de esos momentos de profunda oración, el propio Arcángel San Miguel le hizo una visita, entregando a Francisco una especie de ostensorio, en el cual se veía escrita la palabra Caridad (Charitas).
Francisco unió esta palabra a otros dos lemas que había adoptado en su vida: humildad y penitencia. A partir de entonces, empezó a pensar en la fundación de una orden religiosa. La inspiración fue tomando cuerpo en su corazón y decidió pedir autorización al Papa. El Papa concedió, y con solo 19 años, Francisco de Paula comenzó la fundación de la orden que llamó Orden de los Mínimos. Así, construyó un monasterio en una colina que no estaba muy lejos de su ciudad natal, Paula. En ese tiempo, Dios le había dado el don de los milagros, y con eso su fama crecía. Los habitantes de Paula venían a ayudarlo en todas las necesidades de la construcción.
Después de eso, la Orden de los Mínimos creció, y Francisco de Paula fundó monasterios en varios otros lugares.
Francisco de Paula tuvo una vida larga. Al final de su vida, dándose cuenta de que su muerte era inminente, reunió a los monjes que estaban en el monasterio de Plessis, en Francia, y les dio las últimas instrucciones. Luego, pidió que rezaran juntos. San Francisco de Paula falleció a los 91 años, un Viernes Santo del año 1507.
Se relatan varios milagros en la historia de San Francisco de Paula. El más extraordinario es la resurrección de un sobrino suyo llamado Nicolas. Incontables curaciones son relatadas por la intercesión de San Francisco de Paula, y las curaciones, a través de su intercesión, continuaron después de su muerte. Además, tenía también el don de profetizar y el don de la Palabra, que arrebataba a todos en sus predicaciones.
San Francisco de Paula tuvo una vida larga. Al final de su vida, dándose cuenta de que su muerte era inminente, reunió a los monjes que estaban en el monasterio de Plessis, en Francia, y les dio las últimas instrucciones. Luego, pidió que rezaran juntos. San Francisco de Paula falleció a los 91 años. Era el Viernes Santo del año 1507.
Oración:
Oh San Francisco de Paula, que os distinguisteis en la Iglesia por el gran espíritu de penitencia y, en vida, convertisteis a tantos pecadores con vuestra palabra, socorristeis a tantos necesitados con vuestros prodigios, alcanzadnos también aversión a los vicios y verdadera contrición de nuestros pecados. Vos, que hicisteis todo por caridad, por caridad reconciliasteis a tantos hombres haciéndolos abandonar el odio y la enemistad, conceded la paz a cada uno de nosotros, a nuestras familias y al mundo entero, y haced que también nosotros, siguiendo vuestro ejemplo, nos amemos unos a otros como hermanos y amemos a Dios sobre todas las cosas.
Amén
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