Patrono:
De los catequistas.
Historia:
Carlos nació en el castillo de la familia, cerca de Milán, en 1538. Su padre era el conde Gilberto Borromeo y su madre era Margarita de Médicis, la misma casa de la nobleza de gran influencia en la sociedad y en la Iglesia. Carlos era el segundo hijo del matrimonio, y a los doce años la familia lo entregó para servir a Dios, como era costumbre en la época.
Desde joven mostró señales de ser muy consagrado a los estudios y exacto cumplidor de sus deberes de cada día. A los veinticuatro años ya era sacerdote y obispo de Milán. Usando su formación jurídica, Carlos lideró una reforma en la organización administrativa de la Iglesia.
Fundó 740 escuelas de catecismo con 3,000 catequistas y 40,000 alumnos. Fundó además 6 seminarios para formar sacerdotes bien preparados, y redactó para estos institutos unos reglamentos tan sabios, que muchos obispos los copiaron para organizar según ellos sus propios seminarios. Fue amigo de San Pío V, San Francisco de Borja, San Felipe Neri, San Félix de Cantalicio y San Andrés Avelino y de varios santos más.
Llegó el año 1576 y con él la peste. Milán fue duramente azotada. Carlos Borromeo visitaba a los contagiados, llevándoles el sacramento y consuelo, en un trabajo incansable que le consumió las energías. Tanto esfuerzo humano acabó consumiendo su salud.
Murió años después diciéndose feliz por haber seguido las enseñanzas de Cristo y poder encontrarse con él de corazón puro. Tenía apenas cuarenta y seis años de edad.
Oración:
Conserva, oh Dios, en tu pueblo el espíritu que animaba a San Carlos Borromeo, para que tu Iglesia, continuamente renovada y siempre fiel al Evangelio, pueda mostrar al mundo el rostro de Cristo.
Así como hiciste de él un gran obispo, por la vigilancia pastoral y espléndidas virtudes, concédenos fructificar siempre en buenas obras.
Danos su intercesión, que seamos constantemente fieles en tu servicio y fervorosos en la caridad.
Amén
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