Patronos:
De los médicos, de los cirujanos, de los farmacéuticos y de los peluqueros.
Historia:
Santos Cosme y Damián, los santos gemelos, eran originarios de Arabia, de una familia noble de padres cristianos, en el siglo III.
Uno estudió Medicina y el otro Farmacia en Siria y luego practicaron en Egéa. Decían “Nosotros curamos las enfermedades en nombre de Jesucristo y por su poder”.
Ejercían la medicina y farmacia sin recibir ningún pago, por eso, eran llamados anárgiros, es decir, enemigos del dinero.
Cosme y Damián fueron martirizados en Siria, sin embargo, se desconoce la forma exacta en que murieron. Una versión de sus muertes dice que, en el primer intento de matarlos, fueron ahogados, pero salvados por ángeles. En la segunda, fueron quemados, pero el fuego no les causó ningún daño. Apedreados en la tercera vez, las piedras volvieron hacia atrás, sin alcanzarlos. Finalmente, murieron degollados.
Perseguidos por Diocleciano, fueron masacrados y muchos fieles transportaron sus cuerpos a Roma.
Fueron sepultados en el mayor templo dedicado a ellos, hecho por el Papa Félix IV, en la Basílica en el Foro de Roma con las iniciales SS – Cosme y Damián.
Oración:
San Cosme y Damián, que por amor a Dios y al prójimo os dedicásteis a la cura del cuerpo y del alma de vuestros semejantes, bendecid a los médicos y farmacéuticos, medicad mi cuerpo en la enfermedad y fortaleced mi alma contra la superstición y todas las prácticas del mal.
Que vuestra inocencia y simplicidad acompañen y protejan a todos nuestros niños. Que la alegría de la conciencia tranquila.
Que siempre os acompañó, repose también en mi corazón.
Que vuestra protección, Cosme y Damián, conserve mi corazón simple y sincero, para que sirvan también para mí las palabras de Jesús:
“Dejad que los niños vengan a mí, porque de ellos es el Reino del Cielo”.
San Cosme y Damián, rogad por nosotros.
Amén.
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