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Santito Gabriel de Nuestra Señora de los Dolores

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Patrón:

De la juventud Pasionista.

Historia:

El primero de marzo de 1838 recibió el nombre de Francisco Possenti, al ser bautizado en Asís, su ciudad natal. Cuando su madre Inés Friscioti murió, él tenía cuatro años de edad y fue a la ciudad de Espoleto donde estudió en institución marista y Colegio Jesuita, hasta los dieciocho años.

Poseedor de un carácter jovial, sólida formación cristiana y académica, en 1856 ingresó en la congregación de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo. Su espiritualidad fue marcada fuertemente por el amor a Jesús Crucificado y la Virgen Dolorosa.

Después fue acogido para el noviciado en Morrovalle, recibiendo el hábito y asumiendo el nombre de Gabriel de Nuestra Señora de los Dolores, debido a su gran devoción y admiración que nutría por la Virgen Dolorosa. Un año después emitió los votos religiosos y fue por un año a la comunidad de Pievetorina para completar los estudios filosóficos. En 1859 llegó para quedarse un período con los confrades de la Isla del Gran Sasso. Fue la última etapa de su peregrinación. Murió a los veinticuatro años, de tuberculosis, el 27 de febrero de 1862, en esa isla de Italia.

Las anotaciones dejadas por Gabriel de Nuestra Señora de los Dolores en un cuaderno que fue entregado a su director espiritual, padre Norberto, habían sido destruidas. Pero, quedaron de Gabriel: una colección de pensamientos de los padres y cerca de 40 cartas testimoniando su devoción a Nuestra Señora de los Dolores.

Fue beatificado en 1908, y canonizado en 1920 por el Papa Benedicto XV, que lo declaró ejemplo a ser seguido por la juventud de nuestros tiempos.

San Gabriel de Nuestra Señora de los Dolores, tuvo una corta existencia terrena, pero toda ella volcada a la caridad y evangelización, además de un trabajo social intenso que desarrollaba desde la adolescencia.

La figura actual de este Santo joven, más conocido entre los devotos como el “Santo de la Sonrisa”, caracteriza la genuina piedad cristiana insertada en nuestros tiempos.

Oración:

Oh Dios, que enseñaste a San Gabriel a honrar con asiduidad los dolores de vuestra Madre dulcísima y por ella lo elevaste a la gloria de la Santidad y de los milagros, concédenos, por su intercesión y sus ejemplos, la gracia de compartir tan íntimamente los dolores de vuestra Madre Santísima, que por su maternal protección consigamos la salvación eterna.

Amén.

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