Patrona:
Historia:
Nuestra Señora de los Dolores de Kibeho apareció a tres jóvenes, Afonsina Mumureke, Natália Mukamazimpaka y María Clara Mukangango entre 1981 y 1982, en Kibeho, Ruanda, centro de África. Fue la primera aparición de la Virgen María en el continente africano.
A finales de 1981, Kibeho era solo una pequeña aldea. En ella había un colegio fundado por tres Hermanas católicas, donde estudiaban jóvenes ruandesas. Como no se trataba de un colegio para formación de religiosas, allí no se vivía un clima particular de devoción, ya que ni siquiera tenía una capilla. Podemos entender aquí el fundamento de las apariciones de María.
En el almuerzo del día 28 de noviembre de ese año, Afonsina, de 16 años, escuchó claramente una voz que la llamaba: “Hija mía, ven aquí”. La voz procedía del corredor, al fondo de la sala de comidas. Afonsina fue hasta allí y vio, por primera vez, a la Señora.
Asustada, Afonsina, pidió a la desconocida que se fuera. La Santísima Virgen entonces dijo: “Yo soy la Madre del Verbo”. La estudiante contó todo lo ocurrido a las religiosas y a las compañeras, pero nadie le creyó. Como las apariciones continuaron, Afonsina acabó siendo considerada histérica. Sufriendo con esa situación, en una de las visiones pidió a la Madre que apareciera al menos a sus amigas, Natália y María Clara.
Así, el día 12 de enero de 1982, la Virgen apareció a Natália, que tenía 17 años. Luego a María Clara, de 21 años y la más incrédula. Solo entonces se aceptaron los mensajes. Ellos pedían la verdadera conversión de los cristianos, a través de mucha oración, penitencia y ayuno.
Pero fue la descripción de la última aparición, el 15 de agosto de 1982, lo que permitió verificar su autenticidad, pues después se confirmó como terrible realidad. En esta, María apareció a las tres videntes juntas y les mostró escenas impresionantes que llenaban de dolor su inmaculado corazón. Era un verdadero mar de sangre, personas matándose entre sí, cadáveres abandonados sin sepultura… Las imágenes eran la anticipación de la guerra civil desatada entre abril y julio de 1994, cuando Ruanda vivió su propio genocidio.
Después de varios años de estudios, por parte de la comisión médica y teológica, a finales de junio de 2001, las apariciones fueron reconocidas oficialmente por la autoridad eclesiástica local. El día 31 de mayo de 2003, el Prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, enviado del Papa, formalizó la consagración del Santuario a Nuestra Señora de los Dolores de Kibeho, a través de la misa solemne celebrada con la presencia de todos los Obispos ruandeses, cuando ante todos los fieles se repitió el fenómeno del baile del sol, como en Fátima, el 13 de octubre de 1913. Duró ocho minutos y fue filmado y fotografiado por reporteros profesionales y aficionados.
Informado y después de ver todos los documentos, el Papa Juan Pablo II declaró: “Nuestra Señora de los Dolores de Kibeho es la Fátima del corazón de África”.
Oración:
Querida Madre, que en las apariciones y mensajes de Kibeho, en África, nos advertiste sobre el mundo que se ha rebelado contra Dios y el peligro que corre sin arrepentimiento, ayúdanos a convertirnos. Por los méritos de tus Siete Dolores, pide a Jesús que no nos deje caer en el abismo de las consecuencias de nuestras malas acciones. Intercede ante Jesús para que Él nos perdone y santifique. Nuestra Señora de Kibeho, ruega por nosotros!
Amén
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