Patrona:
De los terremotos espirituales.
Historia:
Nuestra Señora apareció a Santo Domingo de Guzmán, fundador de la Orden de los Predicadores, y le entregó el rosario, para sustituir la recitación de los salmos que, alrededor de 1206, era una importante herramienta de conversión al cristianismo. En aquella época, la Iglesia, bajo la dirección del Papa Inocencio III, declaró una Cruzada contra los albigenses y los cátaros, considerados herejes. Convencido de que podría convertirlos al catolicismo. Santo Domingo se dirigió a María, implorando medios para conseguir mayor número de conversos. Dice la tradición que fue la propia Madre de Jesús quien inspiró la devoción.
En Roma, sede papal, el idioma oficial era el latín, pero el pueblo ya se había dividido en muchos idiomas y desconocía la lengua del Lacio. La Sagrada Biblia pasaba solo en manos de los religiosos; así, el pueblo permanecía sin la posibilidad de rezar el salterio, la
meditación de los salmos.
Fue entonces cuando Santo Domingo recibió el mensaje para la creación del rosario, como hoy lo conocemos. El religioso enseñó al pueblo a rezar de una manera simple y fácil, y sin mucho costo. Sustituyen los 150 salmos por 150 Ave Marías, que son las palabras con las que el ángel Gabriel saludó a la Madre de Dios.
En la oración oficial de la Iglesia, llamada “Oficio Divino”, se lee un incentivo a la meditación, llamado “antífona”, antes de cada salmo. Santo Domingo sustituyó la antífona por el Padre Nuestro. El pueblo añadió el “Santa María, Madre de Dios”, después de que el Concilio de Éfeso proclamara ese título bien merecido a la Virgen de Nazaret. Debido a la división en tres partes de 50 salmos cada una, el rosario también se conoció como la devoción del Terço.
Actualmente, la meditación del Rosario suma 200 Ave Marías y 20 Padre Nuestros, después de la sugerencia de añadir los misterios luminosos por el Papa Juan Pablo II, en 2002.
La fiesta de Nuestra Señora del Rosario se instituyó por primera vez en 1572, por el Papa Pío V, bajo el nombre de Nuestra Señora de la Victoria, para conmemorar la victoria de la Liga Santa contra el Imperio Otomano, en la batalla de Lepanto. En 1573, el Papa Gregorio XIII cambió el título de la conmemoración a “Fiesta del Santo Rosario”. Después de las reformas del Concilio Vaticano II, la fiesta pasó a llamarse Nuestra Señora del Rosario.
Oración:
Nuestra Señora del Rosario,
da a todos los cristianos la gracia de comprender la grandiosidad
de la devoción del santo rosario, en la cual, a la recitación del Ave María
se une la profunda meditación de los santos misterios de la vida,
muerte y resurrección de Jesús, tu Hijo y nuestro Redentor.Santo Domingo, apóstol del rosario, acompáñanos con tu bendición,
en la recitación del rosario, para que, por medio de esta devoción a María,
lleguemos más rápido a Jesús, y como en la batalla de Lepanto,
Nuestra Señora del Rosario nos lleve a la victoria en todas las luchas de la vida;
por su Hijo, Jesucristo, en la unidad del Padre y del Espíritu Santo.Amén
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