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Santita Carmen Sallés

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Patrono:

Historia:

María Carmen Salles y Barangueras nació en Vic (Barcelona) el 9 de abril de 1848, hija de José Sallés y Francisca Barangueras, una pareja profundamente católica.

Cuando su familia se trasladó a Manresa, asistió al Colegio de las religiosas de la Compañía de María, recibiendo una educación religiosa y civil, sobre todo una espiritualidad mariana, que la hizo recibir con gran alegría la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción.

A los 16 años expresó su deseo de convertirse en religiosa, enfrentando la insatisfacción de sus padres que querían que se casara.

En 1869, ingresó en el nov iciado de las Adoradoras. Con el consejo de su director espiritual, buscó un instituto dedicado a la formación de la mujer, y así, en 1871, se decidió por las Dominicanas de la Anunciación, fundadas por el Padre Coll, quien la recibió en el Noviciado.

Durante 22 años se dedicó a la educación en varios lugares, y en 1889, Carmen inició un profundo proceso de búsqueda. Rezaba, consultaba y escuchaba la voz del Espíritu Santo.

En 1892 ella quería continuar en el Instituto para seguir con su método de enseñanza. Sin embargo, no se lo permitieron y se vio obligada a comenzar un nuevo camino.

Acompañada de tres compañeras, Candelaria Boleda, Remedios Pujals y Emilia Horta, inició una nueva Congregación en la Iglesia, llamada en un primer momento Concepcionistas de San Domingo, hoy Concepcionistas Misioneras de la Enseñanza.

En una búsqueda perseverante pero tranquila, porque confiaba más en el Señor que en sí misma, Carmen hizo un viaje a Madrid. Allí la esperaba la Providencia Divina. La palabra firme y serena de Don Celestino Pazos la ayudó a buscar la voluntad de Dios. Carmen entregó su proyecto a la Virgen del Buen Consejo. Después de rezar, dijo a sus compañeras: ”Es voluntad de Dios. Vamos a Burgos. Allí trabajaremos y lucharemos con todo lo que se presente. Y Dios proveerá”.

El 15 de octubre de 1892, festividad de Santa Teresa de Jesús, Carmen llegó a Burgos con las tres compañeras. Allí encontró un gran protector en la persona del Arzobispo, Don Manuel Gómez-Salazar y Lucio Villegas, quien el 7 de diciembre de ese mismo año otorgó la aprobación diocesana a la naciente Congregación y autorizó la apertura del primer colegio Concepcionista.

En 1893, Carmen Salles fue nombrada Superiora General, y en 1908, Carmen Salles solicitó al Santo Padre la aprobación del Instituto, y en el mismo año recibió el Decreto otorgado por San Pío X.

Madre Carmen gastó su vida en el servicio de la educación de niños y jóvenes. En 19 años de trabajo, empleó todas sus energías en fundar 13 ”Casas de María Inmaculada”.

Una mujer de gran carácter y gran dulzura, la Beata supo superar muchas dificultades a lo largo del itinerario de fundadora. Su profunda fe y su ardiente caridad iban unidas a una gran sensibilidad por la formación católica de las mujeres de su tiempo.

Madre Carmen murió en Madrid, a los 63 años, el 25 de julio de 1911, dejando como herencia a las 166 Hermanas de la nueva Congregación su deseo de expansión misionera del Instituto.

El 8 de diciembre de 1954, festividad de la Inmaculada Concepción y Año Mariano, Pío XII aprobó definitivamente la Congregación.

Juan Pablo II la beatificó en Roma el 5 de marzo de 1998 y fue canonizada por el Papa Benedicto XVI el 21 de octubre de 2012.

Oración:

Oh Dios, te agradecemos porque nos concediste la canonización de Madre Carmen Sallés.

Le concediste la abundancia de tu gracia, un profundo amor a la Virgen Inmaculada y el conocimiento de tu predilección por la infancia y la juventud.

Haz de cada uno de nosotros un instrumento dócil a tus inspiraciones, para que también seamos testigos de las maravillas de tu amor.

Ayúdanos a recorrer con María, Madre y Modelo, el camino de la fidelidad plena a Cristo y a su Iglesia, sirviendo con amor a nuestros hermanos.

Amén

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