Patrona:
De los pobres.
Historia:
Beatriz nació en el siglo XV en Ceuta, al norte de África, ciudad que se encontraba bajo el dominio de la corona de Portugal. Por lo tanto, nació portuguesa.
Su padre fue gobernador de Ceuta, y aún pequeña se mudó a Portugal con su familia, que cultivó en la niña una profunda devoción a Nuestra Señora de la Concepción. A los veinte años de edad fue enviada a España como dama de honor de D. Isabel, nieta de D. Juan I, que se convirtió en esposa del rey Juan II de Castilla, donde comenzó su calvario.
Beatriz era muy bonita, y la reina, dominada por una mezcla de celos e envidia, encerró a Beatriz en un ataúd durante días, con el fin de que muriera asfixiada, pero una invisible protección de la Virgen María la salvó. Ella recibió la gracia de una aparición de Nuestra Señora y la misión de fundar una Orden religiosa dedicada a la Inmaculada Concepción.
Su prima fue a visitarla, y al saber de sus planes de una nueva congregación, le regaló el palacio de Galiana, en Toledo, y la iglesia anexa de Santa Fe. Beatriz se trasladó a la nueva residencia en 1484, junto con 12 compañeras, dando inicio al primer monasterio de la Orden de las Clarisas de la Inmaculada Concepción, conocidas como las monjas concepcionistas. Luego envió el reglamento que escribió, basado en las Reglas de las clarisas, para ser aprobado por el papa Inocencio VIII, que lo confirmó en 1489.
Sin embargo, diez días antes de la ceremonia en que todas profesarían la nueva Orden, Beatriz tuvo una nueva aparición de la Virgen María, que le comunicó que ella moriría en la fecha de la fiesta. Por eso profesó los votos en la víspera de ese primer grupo y murió feliz, el 1º de septiembre de 1490. La fundadora sabía que había dejado en la tierra una semilla, recibida de las manos de la Virgen María, y que germinaría por los siglos venideros, en todo el mundo.
Ella fue considerada precursora del culto y de la teología del dogma de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María, que sería proclamado unos cuatro siglos después por el papa Pío IX. La fundadora fue beatificada solo en 1926 y canonizada 50 años después por el papa Pablo VI, pero Santa Beatriz de Silva ya era venerada desde hacía muchos siglos, espontáneamente, en todo el mundo cristiano.
Oración:
Acordaos, oh Santa Beatriz de Silva, de las muchas angustias y tribulaciones por las cuales pasasteis en esta vida e interceded por nosotros.
Oh Santa Beatriz, virgen singularmente amada de María Inmaculada, alcanzadnos la pureza del alma y del cuerpo, con la gracia que ardientemente os suplicamos.
Amén
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