Patrono:
De los prisioneros y de las mujeres en trabajo de parto o que acaban de dar a luz.
Historia:
Leonardo nació en el año 491, siendo hijo de nobles de la alta Corte Francesa, y ahijado del rey Clodoveo. Aún joven no quiso seguir adelante en la carrera militar. Por eso, su padrino, el rey, pensó en consagrarlo obispo de la corte, pero Leonardo no aceptó. Prefirió permanecer al lado de San Remigio, que era el obispo de la ciudad de Reims, y pidió al rey solo un privilegio: el de poder liberar a los prisioneros que encontrara, y así fue atendido.
Tiempo después, Leonardo ingresó en un monasterio, y allí permaneció algún tiempo dedicándose a la contemplación y a los encantos de la vida religiosa.
Poco después fue ordenado sacerdote, y enviado a Berry. Allí, vivió el Evangelio, dio ejemplo de vida de santidad y, con ello, convirtió a muchos paganos a la fe cristiana. Su fama de santidad atraía a muchos, que encontraban en su sabiduría una esperanza de fe y vida.
Pasados algunos años, Leonardo Noblac sintió la necesidad del aislamiento, para rezar, meditar, estudiar y vivir la fe en la oración. Encontró el lugar ideal para ello en un bosque, donde solo había una casita sencilla y rústica. Sin embargo, su búsqueda de silencio y aislamiento no se dio por completa, pues el pueblo lo descubrió y el lugar se transformó en un centro de peregrinación, donde los fieles buscaban orientación, oración y alivio.
La vida solitaria de Leonardo fue interrumpida una vez más con la llegada del rey Clodoveo, que estaba cazando con sus súbditos y su reina, quien en esa ocasión, necesitó ayuda, pues comenzó a sentir dolores de parto. Leonardo cuidó y rezó por la reina y ella tuvo un parto tranquilo y sin complicaciones. Por eso, el rey le hizo una promesa, dándole todo el territorio que él pudiera recorrer montado en un burro.
Leonardo aceptó, agradeció y realizó. Caminó solo sobre el área que consideraba necesaria para la construcción de un monasterio. Dio al lugar el nombre de ”Nobiliacum” para recordar el gesto de gran nobleza del rey. Allí, el santo erigió un altar en homenaje a Nuestra Señora, y luego, el lugar se convirtió en una capilla y, posteriormente, en un monasterio con una comunidad bastante fervorosa viviendo allí. Más tarde, el Monasterio pasó a llamarse Monasterio de Noblac.
San Leonardo Noblac falleció el 6 de noviembre de 545.
Oración:
Oh Señor Dios, haz que a ejemplo de los santos sepamos presentarnos ante Ti como una ofrenda agradable y pura, ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén
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