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Santita Patricia

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Patrona:

De los desapegos materiales y de la ciudad de Nápoles.

Historia:

Patricia era nieta del emperador Constantino. Nació a principios del siglo VII en Constantinopla y fue educada para la corte por su dama Aglaia, una cristiana muy devota. La pequeña creció piadosa y, a pesar de su corta edad, emitió voto de virginidad a Cristo. Pero, para mantenerse fiel tuvo que huir de la ciudad, porque su padre Constante II, entonces emperador, insistía en imponerle un matrimonio.

Patricia, ayudada y en compañía de Aglaia, con algunas seguidoras, se escondieron por algún tiempo. Luego embarcaron hacia las islas griegas, con destino a Italia, donde desembarcaron en Nápoles. Patricia quedó encantada con el lugar y señaló el lugar donde le gustaría ser sepultada. Luego patrocinó a la ciudad ayudando a ornamentar muchas de las nuevas iglesias que carecían de los objetos litúrgicos esenciales y abasteció financieramente los conventos que atendían a los pobres y enfermos.

Solo entonces viajó a Roma con Aglaia y las fieles discípulas, donde buscó protección junto al Papa Liberio. Fue cuando supo que su padre ya había aceptado su voluntad. Recibió entonces el velo, símbolo de su consagración a Dios. Así, regresaron a Constantinopla para que Patricia renunciara al derecho a la corona y distribuyera sus bienes a los pobres, antes de seguir en peregrinación a Tierra Santa.

Sin embargo, otros incidentes ocurrieron. La embarcación se alejó de varios peligros y se descontroló hasta estrellarse en las rocas de la costa marítima de Nápoles. Precisamente en la pequeña isla de Megaride, donde había un pequeño convento, en el cual Patricia murió, después de sobrevivir por poco tiempo.

Para retribuir el cariño de esta Santa que regresó a Nápoles solo para ser sepultada, la población difundía cada vez más su culto, haciéndolo fuerte y vigoroso.

Oración:

Santa Patricia, que renunciaste a la corona, a la nobleza y al poder y nos muestras con tu ejemplo que todo en este mundo es pasajero, enséñanos a ver esa verdad todos los días de nuestra vida. Ayúdanos en el ideal de seguir a Jesús radicalmente, en el desapego de los bienes materiales y en la ayuda a los más necesitados. Santa Patricia, ruega por nosotros.

Amén

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